Una enorme expectativa precedió el lanzamiento de este álbum desde que se supo su título hace casi un año ya. Queensryche regresa con Operation Mindcrime II, la segunda parte de su obra más importante: aquel ya lejano y legendario Operation Mindcrime de 1988 que constituye sin dudas su mejor producción la cual incluso, es catalogada como una de las mejores del metal en general de todos los tiempos.
Ahora, 18 años después, nos llega este Operation Mindcrime II rodeado de contradictorias y muy divididas opiniones. Empezando por la polémica que siempre hay con respecto al título de ‘segunda parte’, siguiendo por la música y concepto propiamente. Otro factor, claro está, lo constituye el tiempo transcurrido desde la primera parte, ya que son muchas cosas por las que Queensryche ha pasado, como cambios en su line up, cambios en su estilo de componer, cambios en su sonido, en fin, toda una serie de circunstancias (positivas y negativas) que dan como resultado el disco que analizaremos acá.
En primer lugar, es preciso que trates de escuchar este disco sin pensar en el Mindcrime ’88, porque si esperas que Operation Mindcrime II sea un disco al menos similar musicalmente hablando al del ’88 te equivocas, este álbum dista mucho de ser aquel magnificente disco que dejó a toda la escena metalera mundial sorprendida. Así que se debe escuchar este disco sin pensar en esa primera parte, cosa muy difícil de lograr ¿verdad? Yo al menos no lo logré, y es que con ese título es imposible emular a su primera parte, ahí es donde este disco nos falla.
Me parece que se pierden muchas cosas acá con respecto al ‘Mindcrime’ original, los temas ‘gancho’, por así decirlo, se limitan a unos pocos (‘I’m American’, ‘The Hands’ con una introducción de guitarra que tiene exactamente los mismos acordes del interludio del tema ‘Empire’ del disco del mismo nombre), las partes más progresivas tampoco se podría decir que son la octava maravilla, talvez ‘Hostage’ y ‘Re-Arrange you’ que es de las mejores por su base orquestada y gran peso y fuerza, ‘The Chase’ también se constituye en uno de los temas más importantes con la participación del genial DIO como voz invitada, personificando al mítico Dr.X, quien es parte fundamental de la obra.
Geoff Tate ha perdido algo de aquella gracia, aquel feeling y aquella exquisita técnica que lo distinguió por muchos años, esto acá es un factor determinante porque esa voz constituía una de las razones del éxito rotundo de aquel disco, incluyendo todos los anteriores y el extraordinario ‘Empire’ dicho sea de paso.
Otro punto en contra, y pienso que acá voy a tocar la parte más delicada, es la triste ausencia de Chris de Garmo en la formación de la banda. Todos sabemos que Chris era el cerebro detrás de los mejores momentos de Queensryche, y al estar ausente acá, pues honestamente nadie se salva, ni el disco, ni el nivel, ni la inventiva, creo que es muy poco para lo que se esperaba del disco, ahora cuando pienso en las guitarras que igual sufren a pesar de que sí tienen mucho que ofrecer aquí, igual no dejo de pensar en aquel trabajo tan original que nos ofrecía el Operation Mindcrime en este sentido aunque un tema que rompe con esta constante es ‘A murderer?’
¿Qué más?, en realidad aparte de lo anteriormente mencionado no queda mucho qué destacar, creo que el disco no llena las expectativas que se crearon a su alrededor aunque más de uno, incluyéndome, esperábamos lo peor, tomando en cuenta que desde hace varios años Queensryche ha venido a menos y lamentablemente no han vuelto a sorprendernos con otro disco memorable desde el propio ‘Empire’. Me da la impresión que tiene muchos temas que llamamos ‘de relleno’ sin pena ni gloria.
El disco no es malo del todo, pero se queda corto y pienso que el nombre le quedó muy grande, su hermano mayor le supera ampliamente.
Calificación: 65 / 100
Gilbert