“Mi motivación es callar bocas”, dijo decidido Alex Ovares baterista de la agrupación al ser cuestionado sobre las razones del por qué continúan a pesar de los males de nuestra escena, nunca exenta de críticos destructivos o los ya ordinarios serruchapisos. El tener objetivos totalmente claros y el tener seguridad de que esto es lo que quiere hacer, es lo que Max Gutiérrez (guitarras) mencionaba como su combustible particular para seguir adelante.
Entre otros temas, la banda habló sobre la posibilidad real de dar el salto europeo y girar por aquellas tierras en corto o mediano plazo, lo cual depende de una gran cuota de trabajo y sacrificio, pues ese es un camino que las bandas nacionales en su abrumadora mayoría no sólo no han caminado, sino que te tienen que construir primero. Pero la fuerza de voluntad no es lo único que se necesita, la calidad de su propuesta es lo que tiene que ir delante, y en este apartado Advent of Bedlam ya tiene su primer gol a favor.
Al final de la buena charla, se habían tocado temas como qué podia definir el sonido del metal tico, la necesidad de unión en la escena, y un esperanzado “vamos por el 21”; campeonato que el guitarrista Isak Arroyo pronosticó para el muy querido pero siempre malogrado team florense. Suerte para Isak y para el team, pero habrá que preguntarle al pulpo Paul.
Le quedó claro a la gente que asistió al evento, que Advent of Bedlam está (re) comenzando con el pie derecho, tomando en cuenta a los actores básicos que dan vida a la escena como medios y fans –para muestra la masiva participación de seguidores de la banda en la grabación de coros para el himno “The Darkest Alliance”–, y que la única forma de construir credibilidad es a través de la seriedad.
Como representantes del metal tico, Advent of Bedlam tiene con qué impresionar a los oídos foráneos, y esperamos que a partir de ahora cuenten con la fortuna de crecer artísticamente con nuestra bandera en la mano. Buen inicio muchachos. |