El pasado martes 21 de abril se llevó a cabo la proyección mundial del documental Flight 666, que recoge lo grandes momentos de la gira mundial Somewhere Back In Time en su primera manga. La cual se inició el 1º de febrero de 2008 en Mubay, India y finalizó en Canada en el mes de junio. Latinoamerica evidentemente estaba más que interesada, especialmente los países que fueron parte de esa primera manga: Mexico, Costa Rica, Colombia, Brasil, Argentina, Chile y Puerto Rico.
Aclaro que esto no es una reseña el documental, este se hará a su debido tiempo y con el DVD oficialmente en la calle. Esto más bien es un pequeño reportaje de lo que acontenció en la última noche que se proyectó el documental, en una de las salas de nuestro país. Solo se programaron tres funciones, una el día del estreno mundial, 21 de abril; otra el viernes 24, extraoficialmente nos informaron el viernes hubo que hacer otra, y la última el sábado 25.
Cinepolis fue quien se tomó el "riesgo" (obviamente no había tal) de proyectar el filme co-producido por Banger Production de Sam Dunn y Scot McFadyen, mejor conocidos por sus documentales Metal: A Headbanger's Journey (RESEÑA) y Global Metal (RESEÑA). Para la comunidad metalera sin dudarlo este ha sido un evento sin precedentes y la gente como tal respondió. Los primeros en llegar el sábado a hacer cola, fueron unos chiquillos que desde las tres de la tarde se apostaron en las afueras de la sala correspondiente.
Poco después de las siete ya los boletos se habían agotado, tal y como ocurrió en los días previos. Eso si, no voy a dejar de pasar la oportunidad de hacer notar el elevado precio del boleto ¢6000 (U$10.40), lo cual me parece y nos pareció a muchos excesivo. No es que no se pueda cubrir el gasto, es aprovechar la situación para dejarse cobrar semejante suma.
Ahora, poniéndome del lado de la empresa, con tres ó cuatro funciones no se puede cubrir el costo de una proyección (claro que habría que ver el costo de una de este tipo), sin embargo solo esa cantidad de funciones subestimó en gran medida la respuesta de la gente, que fue más que buena. Pudieron ser más y deberían hacer más, mucha gente aun no ha podido ver el documental y espera que así sea. No siempre se tiene la oportunidad de ver algo como esto en una sala de cine, lo cual es de agradecer.
Por otro lado un detalle al que ya estamos acostumbrados, pero que igualmente nos pareció exagerado y rayó en lo ridículo, al punto de que terminamos haciendo mofa ya dentro de la sala, fue el hecho de que pusieran un guarda con un detector de metales revisando a los que ingresabamos.
¿Que esperaban que sucediera?, ¿que por ser metaleros alguien iba a ir armado al cine?, o sea ¿qué clase de personas esperaban?, de verdad que hicieron gala de todo el estereotipo posible. Al final a muchos ni les importó ni se inmutaron, porque como bien apunté, ya estamos acostumbrados y tenemos callo. Pero no debió ser, una forma solapada de segregación, de racismo, ya que ni hicieron eso en las otras salas, ni lo hacen regularmente. Así que espero esto sirva de llamada de atención.
La nota divertida la dió un buen amigo que llegó maquillado al mejor estilo Black, con él conversamos y compartimos un rato bien entretenido al que la mayoría de la sala se apuntó, lo que acortó la espera. De verdad que hay que estar muy loco para entrar en un Mall tan fresa de esa forma, un aplauso al buen amigo, esos son los que de verdad se la creen y hacen diferencia :-D. Por allá otro gritaba: LA OLA!!, LA OLA!!!, lo que le cayó fue una ola de silbidos.
Pocos minutos pasadas las 9:00 PM inició la proyección habitual con la publicidad de rigor, lo que hizo que la gente gritara y renegara de cuanta cosa aparecía en pantalla, especialmente cuando apreció un comercial de una radio Reggaetonera ¿serías vox?. Ya el escándalo eran tal que el del proyector gritó: YA!!! AHÍ LES VA!!!!, lo que provocó la carcajada colectiva y los aplausos.
Todo transcurrió con normalidad, la gente cantó, coreó, gritó y disfrutó a más no poder, y muchas presonas se preguntarán como es que hacemos esto en un cine, yo les respondo citando textualmente a Rod Smallwood en el diario correpondiente a nuestro país:
Lo siento amigos, pero nosotros los europeos del norte y el este, los norteamericanos, los australianos y el resto simplemente no podemos igualar su pura pasión. Tal vez apreciamos igual a las bandas, pero nuestros amigos latinos están alambrados genéticamente para ser mucho más intensos y emocionales, y una audiencia latina cargada es algo muy emocionante de presenciar, ya sea en Italia, España, Portugal o México o Costa Rica – o como pronto vamos a ver nuevamente en Colombia, Brazil, Argentina y Chile. Como ustedes saben Maiden despliega mucha intensidad y pasión en el escenario y ¡estos públicos lo regresan con intereses!